¿Has dominado los fundamentos del wingfoil (o casi) y ahora quieres pasar al siguiente nivel? Al igual que con el windsurf y el kitesurf, ¡para algunas personas el salto es una progresión natural hacia una experiencia aún más aérea! Entre las muchas maniobras posibles, el salto es espectacular e increíblemente gratificante. Pero, ¿cómo hacer para surcar los cielos por un momento y disfrutar de una vista diferente? Aquí tienes nuestros consejos sobre cómo saltar con seguridad por primera vez.

¿Cómo de avanzado debes estar antes de lanzarte al wingfoil?
El salto de ala es una evolución lógica para cualquier wingfoiler que quiera añadir una dimensión extra a su deporte. Sin embargo, no debes saltar demasiado deprisa, o te harás daño y romperás tu equipo.
Los requisitos esenciales
- Domina lo básico: antes de pensar en saltos, asegúrate de que sabes navegar de forma independiente. En particular, debes ser capaz de pasar el mayor número posible de trasluchadas y sentirte cómodo en diversas condiciones de viento.
- Comodidad y equilibrio: es importante estar cómodo sobre la tabla, mantener una buena velocidad, sentir un equilibrio natural y reaccionar con rapidez a los cambios del entorno.
- Fuerza física: el salto requiere un cierto nivel de forma física, sobre todo en las piernas, para impulsarse en el aire.
- Controla tu equipo: tienes que sentirte cómodo con tu cometa, tabla y foil. La destreza con todo el equipo es esencial.
Etapas del progreso hacia el salto
- Perfeccionar tus fundamentos: sigue trabajando tu técnica de navegación, tu equilibrio y tu energía, tanto física como mental, y aumenta tu confianza en ti mismo.
- Prueba pequeños saltos: aprende con un solo salto, luego dos, luego tres, etc., impulsándote ligeramente fuera del agua, aunque sólo sea unos centímetros y en aguas llanas. El lugar no debe ser hostil el día que pruebes los saltos. Esto te ayudará a ganar confianza y a familiarizarte con las sensaciones… ¡y con las caídas! Saber aterrizar también es esencial.
- Mira vídeos: los tutoriales de wingfoil son una valiosa fuente de inspiración. Pide consejo a pilotos experimentados y tómate tu tiempo para escucharlos, observar sus técnicas y analizar sus movimientos.
- Únete a foros o grupos de entusiastas de las láminas alares en la red.
- Haz un curso: las clases particulares o el coaching pueden ayudarte a progresar más rápidamente y a corregir cualquier error.
¿Qué equipo de wingfoil necesito para saltar?
La elección del equipo es un elemento clave para el éxito de tus primeros saltos con ala. El equipo adecuado te permitirá optimizar tu rendimiento y volar con total seguridad.
Criterios de selección
- La tabla: opta por una tabla pequeña, con un volumen aproximadamente equivalente a tu peso (para empezar). Una tabla corta y reactiva te dará más velocidad, facilitando los saltos más altos.
- El florete: un florete con un ala delantera bastante grande y ancha te dará estabilidad en vuelo (no más de 1500 cm²). En cuanto al estabilo, debe ser pequeño para una mejor capacidad de respuesta. Por último, un mástil de al menos 80 cm te permitirá mantenerte muy por encima de la superficie del agua e ir más rápido (y evitar los toques antes del impulso).
- El ala: cuando se dice ala, se dice velocidad. Así que es mejor que esté ligeramente sobredimensionada. Sin embargo, tampoco quieres ir demasiado sobrecargado, ya que el ala debe seguir siendo fácil de manejar. Será más fácil saltar con un ala de 4 m² que con una de 5 m² si tienes ambos tamaños en tu carcaj. Lo ideal es que empieces a saltar un día en que tengas una buena vela de 4.
Otros equipos
- Correas: imprescindibles si no quieres perder la tabla o la vela en caso de caída. Los riders expertos no ponen correa a su tabla, pero si empiezas a dar saltos, ponte una.
- Los cascos son muy recomendables para proteger tu cabeza en caso de impacto en el agua o con tu equipo.
- El chaleco antigolpes: por las mismas razones que el casco, evitará que te hagas daño al caer.
- El traje de neopreno: ponte el traje de neopreno, incluso en verano.
- Correas para los pies: tanto delante como detrás, las correas deben estar sujetas a tu tabla.
Consejos adicionales
- Tómatelo con calma: No te presiones y ve a tu ritmo.
- Entrenamiento: dedica una hora de tu sesión a hacer precisamente eso: saltar. Repite las acciones.
- Calienta antes de cada sesión: un poco de preparación física en la playa hace mucho.
- Navega con un compañero: si puedes, navega con otras personas. Es más seguro.
- Respeta las normas de seguridad: Sigue las normas de seguridad y prioridad antes de saltar. No saltes demasiado cerca del borde, elige una zona amplia y mira a tu alrededor para asegurarte de que no estorbas a nadie.

Realización de un salto de ala: ¡Acción!
¿Cómo se despega completamente del agua y se vuela durante unos instantes? ¿Qué técnica debes utilizar?
Las etapas del salto
- Preparación: asegúrate de que tienes suficiente velocidad, los dos pies en los reposapiés mientras bordeas el ala y que el viento es constante. Ve contra el viento, mantén el cuerpo bastante recto y tenso, y apóyate en la pierna delantera.
- Impulso: dobla las rodillas hasta quedar sentado, bajando el centro de gravedad. Empuja con el pie trasero para introducir el florete en el agua, mientras tiras del ala para ganar altura.
- Despegue: relaja las piernas y déjate llevar por el aire, con el cuerpo relajado y la mirada fija en el horizonte.
- Vuelo: los brazos y las piernas se extienden, la vela debe estar neutra, no atrapada por el viento, plana y paralela a la superficie del agua, con el borde de ataque orientado hacia el viento.
- Aterrizaje: amortigua el aterrizaje doblando las rodillas al bajar manteniendo el cuerpo tenso. El ala se convierte en un paracaídas y se coloca casi por encima de la cabeza. Es la parte trasera de la tabla la que atrapa el salto. Para un aterrizaje suave, evita aterrizar plano con todo tu peso. Esto no sólo podría hacerte caer, sino también dañar tu tabla.
- Despegue tras el aterrizaje: Para volver a despegar inmediatamente después del aterrizaje, abre el ala y presiona la pata delantera, mientras vuelas con viento cruzado o incluso un poco alejado del viento. No dudes en abalanzarte si es necesario para recuperar el planeo.
Una vez más, empieza haciendo saltos pequeños y suaves antes de intentar trucos y figuras más complejos. Desde luego, es más fácil despegar con un poco de chop o con olas reales o marejada delante… Pero llegarás más alto y ése no es el objetivo al principio.
El salto con aletas es una maniobra accesible a casi todos los niveles, siempre que practiques con regularidad y sigas las instrucciones de seguridad. No dudes en pedir consejo a practicantes experimentados y ver vídeos con regularidad. ¿Buscas aún más emociones? ¿Estás preparado para el gran salto?
